El Valle del Jerte, un paraíso en el norte de Extremadura. Durante todo el año recorre sus senderos y veredas, contempla sus paisajes caminando, a caballo o en bicileta de montaña. Visita sus pueblos y disfruta de la hospitalidad de sus gentes. No te olvides de llegar al broche que cierra el valle, Plasencia.
Al llegar la primavera, contempla como la naturaleza despierta de forma, que más de un millón de cerezos en flor convierten al Valle en un inmenso manto blanco. Practica la pesca de la trucha, en el río y gargantas; recolectalas cerezas, junto a sus gentes.
En verano sumérgete en sus aguas cristalinas disfrutando del baño en las piscinas naturales y de un micro clima estupendo.
Cuando llegue el otoño busca sus setas, escondidas entre los bosques de robles y castaños; recoge sus castañas y observa la transformación de colores verdes en amarillos y rojizos de sus bosques creando un gran cuadro pictórico.
Llega el invierno, la nieve aparece en lo alto de las montañas y es el momento de ayudarnos a hacer la matanza del cerdo que durante todo el año hemos engordado. El Valle huele a campo. |