Los riesgos de los imanes
El Comité Europeo de Normalización ha contabilizado durante 2006 y hasta abril de 2007 hasta 32 casos de accidentes que precisaron tratamiento médico por ingerir al menos dos imanes procedentes de un juguete o un imán de la misma procedencia y un objeto metálico. Las edades de los niños oscilaban entre 10 meses y 12 años.
Según la propia Decisión que ha originado la medida que hoy entra en vigor, si se traga más de un imán, pueden atraerse entre sí y causar una perforación intestinal, una infección o una obstrucción que resulten mortales. Por su parte, añade, la inhalación de imanes ha provocado también lesiones graves y su inspiración en los pulmones requiere cirugía inmediata.
Ante esta situación, en 2006 y 2007 varios productores de juguetes llevaron a cabo importantes campañas de recuperación de juguetes magnéticos. En particular, en el verano de 2007 se recuperaron más de 18 millones de estos juguetes en todo el mundo.
Incluso, muchos productores han modificado el diseño de los juguetes afectados, encapsulando los imanes o anillándolos en torno a las partes que los contienen.
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